Ennio Morricone

Compositor Homenajeado

Ennio Morricone

La huella que ha dejado Ennio Morricone en la historia del cine y la música es colosal. Sus bandas sonoras revolucionarias para los Westerns de Sergio Leone siguen siendo las obras más ampliamente populares de su carrera. No obstante, como siempre resaltaba el Maestro, los Westerns solo representaba un 8% de su obra musical. Durante una carrera alucinante y rebosante, el genio de Morricone se atrevió con y trinufó en cada ámbito del espectro musical: como compositor de cine y compositor absoluto; como padre de temas conocidos universalmente y como músico avant-garde radical; como compañero acérrimo de cineastas icónicos – Giuseppe Tornatore, Brian de Palma, Bernardo Bertolucci, Pier Paolo Pasolini, Elio Petri, entre muchos otros – y como el alma musical de películas poco conocidas – muchas de las cuales se recuerdan a día de hoy, precisamente, por su música.

Nacido en Roma en 1928, Ennio Morricone estudió la composición bajo Goffredo Petrassi, y trompeta con Umberto Semprioni en el Conservatorio de Santa Cecilia. A finales de los años 50, el jóven Ennio ya había compuesto un buen número de piezas para concierto, entre ellas CONCERTO PER ORCHESTRA (1957), dedicada a Petrassi, y MUSICA PER 11 VIOLINE (1958). Estas piezas mostraron a Morricone como un artista comprometido con las últimas técnicas experimentales. Durante el curso de verano de Darmstadt, en 1958, conoció a John Cage, quien resultaría ser una influencia que haría eco en la propia conexión de Morricone entre la vida real y los sonidos poco ortodoxos.

En los años 60, Morricone formó parte del Gruppo d’Improvvisazione Nuova Consonanza de Franco Evangelisti, un conjunto experimental que se enfocaba en la improvisación y nuevas texturas sónicas. Simultáneamente, para ganarse la vida, firmó con la RAI y RCA-Italia como arreglista y compositor para estrellas del pop como Mina, Paul Anka, Rita Pavone o Peter Tevis. Sus orquestaciones atrevidas y exitosas llevarían así a su primer encargo como compositor de cine: IL FEDERALE (Luciano Salce, 1961). Tres años después, Morricone recibió la llamada de su antiguo compañero de clase, Sergio Leone, para componer la banda sonora de un western de bajo presupuesto rodado en España, llamado POR UN PUÑADO DE DÓLARES (1964), protagonizado por Clint Eastwood. El resto es historia.

Las más de 500 bandas sonoras que le seguirían llegarían a consolidar la leyenda y voz musical única de Ennio Morricone. A veces sublime, a menudo bizarro, frecuentemente ambas cosas a la vez, su música se expande hasta cubrir todos los géneros cinematográficos sin fronteras: dramas, comedias, thrillers policiacos, películas de terror, westerns, títulos eróticos, blockbusters, filmes épicos de política... Morricone siempre se negó a nombrar sus bandas sonoras favoritas - “Todas son mis hijas... cada banda sonora que compuse”.

*Fotografía de Luca Birro-MARKA-Alamy